| Voz en Libertad-Elecciones 2010, segunda llamada para el PRI en Veracruz. | ||||
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Julio 7 de 2010 Elecciones 2010, segunda llamada para el PRI en Veracruz. Por Paco Guisa Pues bien, con las elecciones del pasado domingo ha concluido una etapa más del proceso electoral 2010 (viene la judicial), con el triunfo del PRI en nueve de los 12 estados donde se disputaron las gubernaturas, con la recuperación de Zacatecas, Tlaxcala y Aguascalientes y con la pérdida de Sinaloa, Oaxaca y Puebla, el Revolucionario Institucional, como se esperaba, se coloca en la antesala de “Los Pinos” con muy altas probabilidades de triunfo rumbo al 2012, pues si bien es cierto que en número de electores los estados perdidos representan más que los recuperados, el posicionamiento del PRI sigue siendo muy importante en el contexto nacional, y en ese contexto, haber mantenido Veracruz resulta fundamental para el futuro inmediato. En el caso particular de Veracruz, a pesar de la pésima operación política del CDE del PRI, Javier Duarte logró la victoria con más de tres puntos de ventaja sobre su más cercano competidor, que representan tres veces a lo obtenido por Fidel Herrera hace seis años, quien ganó su cerradísima elección con menos de un punto porcentual, ¿qué pasó en aquel entonces y qué pasó ahora para obtener tan poco margen de diferencia?, la respuesta, como lo señalaba en anteriores entregas de “Voz en Libertad”, está en la mala selección de candidatos a Diputados y Alcaldes, en las concesiones políticas a grupos que en sus regiones son rechazados por la ciudadanía y a la venta indiscriminada de candidaturas. Veamos, aunque los priistas tienen mucho que celebrar con el triunfo del candidato a Gobernador, también tienen mucho que reclamar al CDE su irresponsabilidad al haber puesto en riesgo la elección del Gobernador por la nula operación política con que enfrentaron este proceso, así como por las causas señaladas en el párrafo anterior; a manera de ejemplo es de mencionar que fue muy común escuchar de los precandidatos que no fueron considerados, la queja de que -salvo en muy contadas excepciones-, ningún enviado del partido los buscó para negociar su participación en las planillas o simplemente su incorporación en las campañas aún sin negociación de por medio, es decir, los dejaron al garete con la actitud soberbia de decir “pónganle como quieran, de cualquier forma vamos a ganar” o simplemente no hubo capacidad para conciliar. Hoy de Francisco Moreno y Ruiz Cortines ha surgido el rumor perverso de que los Yunes, Héctor y Pepe, operaron en contra de Javier para favorecer a Miguel Ángel, nada más fuera de la realidad, pues si así hubiera sido, Javier no habría tenido ninguna oportunidad de triunfo; más bien fue la capacidad de Javier para convocar a la unidad a todos los grupos, y en este contexto por supuesto la incorporación de los Yunes, lo que le valió para ganar la elección; negociación ésta que de ninguna manera se dio en el CDE, pues en ese momento estaban muy ocupados en “negociar” las Diputaciones y Alcaldías, con las que a la postre por poco se llevan entre las patas al candidato a Gobernador. Son dos los responsables en el CDE, Carvallo y Medellín, el primero más que el segundo, y aunque hoy quieran “escurrir el bulto” señalando culpables en otro lado por los magros resultados de su gestión, lo cierto es que pasarán a la historia como los grandes perdedores del PRI, pues solo hay que recordar que recibieron un partido triunfador, poderoso y muy bien posicionado con cerca de 160 alcaldías y 28 diputaciones de mayoría y lo entregarán -ojalá sea muy pronto-, si bien les va, con 90 Presidencias Municipales y 20 diputaciones de mayoría, si eso no lo consideran derrota, o mínimo retroceso, es porque aún están viviendo en su “mundo de caramelo”. Es de recordar que el peor Presidente del Partido en Veracruz había sido precisamente Miguel Ángel Yunes, quien en su momento perdió más de cien alcaldías, hoy con cerca de ciento treinta derrotas a cuestas Carvallo se lleva el record, él es ahora el más grande perdedor de posiciones en Veracruz, será recordado como el “tristemente célebre”. Por ello, antes que andar haciendo declaraciones triunfalistas y buscando pretextos que justifiquen su ineficiencia, debería pedir perdón a los priistas, regresar la diputación plurinominal con la que se pagó a sí mismo y marcharse a su estado, con ello ayudaría a recomponer las cosas frente al reto que se avecina en 2012. Esta elección, en consecuencia, representa la segunda llamada de la ciudadanía para hacerle ver al PRI en Veracruz que debe modernizar sus métodos y a los gobernantes priistas que deben ser más sensibles a sus reclamos, la primera en 2004 la libraron, esta del 2010 también, es necesario escuchar la voz del pueblo, pues con estos números quien sabe cómo les vaya en 2016, cuidado con eso Javier.
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